miércoles, 25 de enero de 2017

A mí lo que me ponen son las viejas

Hola amig@s, empiezo a escribir hoy este blog a ver si alguien puede arrojar alguna luz sobre una manía que tengo y no sé si es muy normal, algo que me está volviendo loco: y es que a mí, me gustan las viejas xxx.


Hace años que soy consumidor de porno online, no creo que eso sea algo raro, más bien al contrario; lo extraño es quién no lo hace hoy en día. Y desde el primer momento me di cuenta de que los vídeos que más me gustaban eran en los que aparecían mujeres mayores: abuelas follando, madres enrollándose con jovencitos, suegras que se tiraban al marido o novio de sus hijas... Todo este rollo de maduras me iba un montón.

Al principio no le di importancia, oye, cada cual tiene sus gustos y al fin y al cabo lo que vemos en estos vídeos no es real, sino una fantasía para excitarnos. El problema fue cuando el asunto fue pasando de algo irreal a ser parte de mi vida cotidiana, y ahí fue cuando empecé a comerme la cabeza.

No es que sea un ligón ni nada de eso, pero he ido con unas cuantas tías, y me gusta bastante por supuesto. Todas mis parejas han sido de mi edad, pero llegó el momento en que, aún teniendo a una chica joven junto a mí, volvía la cara para mirar a la vieja de turno, que paseaba con su nieto, o que compraba medicinas en la farmacia a la par que yo.

En el día a día no es que me atraiga cualquier anciana, eso ya sería estar enfermo y sí que me preocuparía lo bastante como para pedir ayuda profesional. Pero como las mujeres cada vez se cuidan más, y cada vez aparentan menos la edad que tienen, es normal para mí sentirme atraído por las abuelas que recogen a sus nietos en el cole, vestidas con pantalones ajustados y peinadas y maquilladas con buen gusto.

Pero en lo que atañe a las webs porno, no tengo filtro ninguno: cualquier vieja que aparezca en cualquier rincón me llama la atención. Verlas tener sexo con jovencitos me pone muy burro, aunque cuando me imagino que el joven soy yo me de un poco de reparo. Me pone como una moto verlas camelarse a tíos mucho más jóvenes que ellas, y no me pongo a pensar que eso sería imposible en la vida real a no ser que estuvieran podridas de dinero o el tipo tuviera una mente bien enferma.

¿Y si el enfermo fuera yo? Últimamente me ha dado por el porno familiar, y los vídeos de incestos que más me gustan, como supondréis, son en los que intervienen mujeres mayores, con arrugas y canas a porrón. ¿Creéis que puedo llegar a tener un problema? Ojalá vuestros comentarios me ayuden, o el simple hecho de saber que me leéis interesándoos por mis historias.